El Aperitivo Clásico vs El Aperitivo Moderno: ¿con cuál te quedas?
Hay algo especial en ese momento antes de comer en el que todo empieza con una copa y algo de picar. Pero, claro, no todos lo viven igual. Están los que defienden el aperitivo clásico a capa y espada: caña bien tirada, vermut servido con su hielo y su rodaja de naranja, y sobre la mesa una tapa de calamares, un pincho de tortilla o unas anchoas que quitan el sentido. Ese es el aperitivo de siempre, el que nos conecta con la barra de toda la vida y con la tradición de juntarse sin prisas.
Y luego está el otro lado: los que se rinden al aperitivo moderno. Aquí hablamos de cócteles con toques cítricos, vermús reinterpretados, bocados miniatura con técnicas de alta cocina o propuestas gastronómicas innovadoras que suelen evocar a otros países y culturas. Sorprenden, divierten y convierten la hora del aperitivo en algo que va mucho más allá de “tomar algo”.
La gracia está en que no hay un ganador. Porque, ¿cómo elegir entre la croqueta que sabe a infancia y ese bocado que te acaba de dejar los ojos del revés? Lo clásico tiene el encanto de lo reconocible; lo moderno, la emoción de lo que no esperas.
El Campeonato de España de Aperitivo piensa que ambos mundos tienen sitio en la mesa. El jurado y el público decidirán cuál se acerca más a la idea de aperitivo perfecto, pero lo cierto es que la verdadera felicidad está en poder disfrutar de los dos.
Así que dinos: ¿eres de barra de toda la vida y tapa de siempre o de experimentar con sabores nuevos? Sea cual sea lo que prefieras, lo importante es alzar el vaso, compartir y saber que el mejor aperitivo es siempre el que disfrutas en buena compañía.